Identificar la saturación visual es clave para mantener el bienestar. No estamos hablando de condiciones clínicas, sino de respuestas naturales del cuerpo al entorno digital:
- Sensación de pesadez tras lecturas prolongadas en dispositivos.
- Dificultad momentánea para enfocar objetos lejanos tras usar el móvil.
- Necesidad de frotarse los párpados frecuentemente.
- Sensibilidad aumentada ante el brillo excesivo de las oficinas.



